Se definen como cualquier masa de tejido que se origina en la pared intestinal y protruye hacia la luz. La mayor parte de los pólipos en el colon o recto son inofensivos. Pero con el tiempo, algunos pólipos pueden convertirse en cáncer de colon, que suele ser mortal si se descubre en sus últimas etapas.
Existen dos categorías de pólipos: los neoplásicos y los no neoplásicos.
Los pólipos no neoplásicos pueden ser pólipos hiperplásicos, pólipos inflamatorios y pólipos hamartomatosos. Estos tipos de pólipos, en general, no se hacen cancerosos.
Los pólipos neoplásicos pueden ser adenomas o pólipos serrados. Por lo general, cuanto más grande es el pólipo, mayor es el riesgo de padecer cáncer, en especial en el caso de los pólipos neoplásicos.
¿Cuáles son los sintomas?
Bueno, la mayoría de los pólipos son asintomáticos, es decir, que no hay sintomas, pero a través del sangrado anal se puede detectar su existencia.
Para su diagnóstico se realiza una endoscopia, que en muchos casos arroja como tratamiento la resección endoscópica.